
Ahora que sientes lo mismo que yo:
Permíteme pedirte la razón.
Pido que no uses mi nombre en vano.
Pido que dejes de razonar cuando me miras a los ojos.
Pido celibato, pero no para mis apóstoles y sacerdotes.
Pido por la vida y por el amor.
O por tu amor.
Que no es cualquier amor.
Es el mío.
Pido por los detenidos desaparecidos.
Pido por los pecados.
Los tuyos, los míos y los nuestros.
Pido porque no me dejes tirado a la orilla del río.
Pido por ser el macho alpha,
Cuando la manada este sedienta de amor.
Pido por ti,
Ósea, por mí también.
Por sobre todo,
Pido por pedir.
Sí, porque resulta que pedir es más fácil que quitar.
O al menos eso dice la gente.
Lo cierto es que es gratis.
La mayoría del tiempo.
Dependiendo del tiempo
Que se pida.
Pido silencio. La justicia me pertenece.
Pido comprensión.
No soy conservador,
Pero aborrezco el conservadurismo.
No soy homofóbico,
Pero castigaré la homosexualidad.
Con poemas rotos. Y pañuelos usados.
No soy clasista, sexista o racista;
Pero permito discriminar a voluntad.
Pido otra vez por la vida,
Porque a muchos no les da la cara.
Pido por tu amor que es mío,
Porque me pertenece hasta los átomos.
Y más allá.
Pido por tus ojos.
Aunque no necesitan que se pida por ellos.
Ya están bendecidos.
Pido por mi absolución.
No soy culpable de pedir,
Me declaro inocente.
Mi única culpa es haberte dejado ir.
Mi única culpa es haber dejado de vivir.
No fui culpable, y si lo fui,
Pague mi condena.
Hoy vivo la libertad
Y sigo pidiendo
Solo que ahora ya lo tengo todo.
Te tengo a ti.